En unos días mi hijo cumple 3 años… cómo pasa el tiempo. Pues bien, este fin de semana, tras un duro proceso de decisión, nos dedicamos a hacer la compra de alguno de los juguetes de los que él ya se había preocupado de hacer un inventario previo (la verdad es que si por él fuera este año hubiéramos tenido un nuevo inquilino en casa, esta vez un perrito, y es que le encantan los animales…, pero creo que de momento con los peces es suficiente)
Bueno, a lo que nos ocupa. Comenzamos por Toys´r´us del Megapark (Barakaldo); tras haber cogido un par de juguetes, nos dispusimos a ir a caja (donde por cierto había cerca de 10 personas delante…) y pagarlos a fin de poder continuar con la tarde de compras que nos esperaba.
Sorprendentemente no me dan bolsa alguna para poder llevarlos y, al pedirla, la cajera me dice impasible “5 céntimos”; obviamente no la pagué (y es que me j**e sobremanera pagar por una bolsa con la que voy haciendo publicidad a un establecimiento). Bueno, no pasa nada, otros que se han sumado a la campaña de cuidado del medioambiente a costa del consumidor (nótese tono irónico).
Pero esto no acaba aquí. Cuando nos dispusimos a envolver los juguetes con el pertinente papel de regalo (sí, ese que en muchos establecimientos suelen tener a modo de self-service), comprobamos que habían sustituido el rollo por una máquina que, previo pago, dispensa la cantidad que desees… (nuevamente, pagas por hacer publicidad de su establecimiento ya que el papel viene serigrafiado con su nombre comercial). Vamos, que en apenas 30 minutos, ganaron un cliente (nótese nuevamente el tono irónico)
Concluyendo, he decidido tratar de ir inventariando todas aquellas circunstancias en las que una empresa quiere hacer una política de responsabilidad social corporativa de forma activa, pero cuyos objetivos no tienen en cuenta el “CÓMO”, es decir, cómo se lo comunican al cliente:
- BBK:
Hace ya bastantes meses comenzó a solicitar a sus clientes colaboración para ahorrar en papel a fin de cuidar el medioambiente, por lo que iba a comenzar a cobrar los envíos postales de información, salvo que los clientes proporcionaran una cuenta de e-mail donde poder enviarle todas las comunicaciones (la verdad es que no era yo quien les pedía que en cada envío postal incluyeran cantidades ingentes de publicidad adicional a la propia información de movimientos bancarios…)
Pues bien, ahorro en costes. Lo cual desde un punto de vista económico.financiero es perfecto. Pero por qué el cliente tiene que comprobar que este ahorro de papel no tiene su efecto en las oficinas, donde existen diferentes displays con dípticos, trípticos, folletos informativos y demás en grandes cantidades…
- CARREFOUR:
Por todos es conocida su política de reducir el impacto medioambiental de las bolsas de plástico (de la que ya hablábamos, por otro lado, en este blog), y sin embargo qué semana no comprobamos que en nuestros buzones ha entrado un nuevo folleto publicitario que, con casi más extensión que algún libro, nos informa de las promociones del período.
No voy a entrar además en lo que podíamos hablar que cuesta reciclar un envase tipo tetrabrik, para el que la separación de alumnio y cartón no parece ser tan sencilla, y para el que además existe una solución en el mercado que permite un mejor reciclaje (no recuero ahora exactamente, pero creo que patentado y producido por una empresa de Gipuzkoa)
- TOY´R´US
Más de lo mismo, no quiero que uses bolsas de plástico porque contaminan. Sin embargo, si te la cobro, parece que ésta influye menos sobre el medioambiente…, y creo que lo mismo es aplicable sobre el papel de regalo.
Seguiremos informando pero, en cualquier caso, no quiero parecer insensible a este tipo de campañas. Nada más lejos de la realidad. Soy pro-medio ambiente, me encanta disfrutar de él tan pronto como tengo ocasión, creo que la separación selectiva de residuos en el hogar debiera ser una obligación, que las empresas debieran hacer esfuerzos en I+D+i de forma que se trabajara sobre reducciones de CO2 (entre otros), que debiéramos seguir en pro de las energías renovables…. Sólo que campañas de lavado de cara de este tipo, como consumidor, me resultan insultantes hacia nuestra inteligencia (bueno, creo que son muy efectivas para que, por lo menos yo, siga prefiriendo al comercio local en vez de a la gran superficie).
Eso sí, creo que son buenas medidas para que una empresa, de uno u otro tipo, reduzca sus costes, y pueda compensar su cuenta de resultados en cierta medida lo que de alguna manera ha dejado de ganar con lo que deja de gastar…
Bueno, a lo que nos ocupa. Comenzamos por Toys´r´us del Megapark (Barakaldo); tras haber cogido un par de juguetes, nos dispusimos a ir a caja (donde por cierto había cerca de 10 personas delante…) y pagarlos a fin de poder continuar con la tarde de compras que nos esperaba.
Sorprendentemente no me dan bolsa alguna para poder llevarlos y, al pedirla, la cajera me dice impasible “5 céntimos”; obviamente no la pagué (y es que me j**e sobremanera pagar por una bolsa con la que voy haciendo publicidad a un establecimiento). Bueno, no pasa nada, otros que se han sumado a la campaña de cuidado del medioambiente a costa del consumidor (nótese tono irónico).
Pero esto no acaba aquí. Cuando nos dispusimos a envolver los juguetes con el pertinente papel de regalo (sí, ese que en muchos establecimientos suelen tener a modo de self-service), comprobamos que habían sustituido el rollo por una máquina que, previo pago, dispensa la cantidad que desees… (nuevamente, pagas por hacer publicidad de su establecimiento ya que el papel viene serigrafiado con su nombre comercial). Vamos, que en apenas 30 minutos, ganaron un cliente (nótese nuevamente el tono irónico)
Concluyendo, he decidido tratar de ir inventariando todas aquellas circunstancias en las que una empresa quiere hacer una política de responsabilidad social corporativa de forma activa, pero cuyos objetivos no tienen en cuenta el “CÓMO”, es decir, cómo se lo comunican al cliente:
- BBK:
Hace ya bastantes meses comenzó a solicitar a sus clientes colaboración para ahorrar en papel a fin de cuidar el medioambiente, por lo que iba a comenzar a cobrar los envíos postales de información, salvo que los clientes proporcionaran una cuenta de e-mail donde poder enviarle todas las comunicaciones (la verdad es que no era yo quien les pedía que en cada envío postal incluyeran cantidades ingentes de publicidad adicional a la propia información de movimientos bancarios…)
Pues bien, ahorro en costes. Lo cual desde un punto de vista económico.financiero es perfecto. Pero por qué el cliente tiene que comprobar que este ahorro de papel no tiene su efecto en las oficinas, donde existen diferentes displays con dípticos, trípticos, folletos informativos y demás en grandes cantidades…
- CARREFOUR:
Por todos es conocida su política de reducir el impacto medioambiental de las bolsas de plástico (de la que ya hablábamos, por otro lado, en este blog), y sin embargo qué semana no comprobamos que en nuestros buzones ha entrado un nuevo folleto publicitario que, con casi más extensión que algún libro, nos informa de las promociones del período.
No voy a entrar además en lo que podíamos hablar que cuesta reciclar un envase tipo tetrabrik, para el que la separación de alumnio y cartón no parece ser tan sencilla, y para el que además existe una solución en el mercado que permite un mejor reciclaje (no recuero ahora exactamente, pero creo que patentado y producido por una empresa de Gipuzkoa)
- TOY´R´US
Más de lo mismo, no quiero que uses bolsas de plástico porque contaminan. Sin embargo, si te la cobro, parece que ésta influye menos sobre el medioambiente…, y creo que lo mismo es aplicable sobre el papel de regalo.
Seguiremos informando pero, en cualquier caso, no quiero parecer insensible a este tipo de campañas. Nada más lejos de la realidad. Soy pro-medio ambiente, me encanta disfrutar de él tan pronto como tengo ocasión, creo que la separación selectiva de residuos en el hogar debiera ser una obligación, que las empresas debieran hacer esfuerzos en I+D+i de forma que se trabajara sobre reducciones de CO2 (entre otros), que debiéramos seguir en pro de las energías renovables…. Sólo que campañas de lavado de cara de este tipo, como consumidor, me resultan insultantes hacia nuestra inteligencia (bueno, creo que son muy efectivas para que, por lo menos yo, siga prefiriendo al comercio local en vez de a la gran superficie).
Eso sí, creo que son buenas medidas para que una empresa, de uno u otro tipo, reduzca sus costes, y pueda compensar su cuenta de resultados en cierta medida lo que de alguna manera ha dejado de ganar con lo que deja de gastar…
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