Ayer fue un día caluroso, muy caluroso; el termómetro de mi coche marcaba 37,5ºC cuando llegué a casa. La verdad es que entre mis planes estaba el aprovechar el día soleado que teníamos para coger la bicicleta y hacerle unos
kilómetros, pero el sofocante calor me quitó las ganas, no me apetecía estar más pendiente de buscar sombra (y en la carretera hay más bien poca, jejeje) que de mantener el pedaleo. Conclusión, encendí la TV y me puse a ver el Tour (por cierto, excelente actuación de Mikel Astarloza, además de un merecido reconocimiento a la labor de todo el equipo Euskaltel Euskadi).
Una vez que la etapa finalizó pude comprobar que lo único bueno que hay en la programación vespertina son los anuncios (que si no sé qué DJ lo deja con su pareja, pero les ven juntos, que si uno de los hijos de Paquirri dice no sé qué de su difunta madre, que si…; vamos todo noticias de lo más interesantes y programas llenos de entretenimiento para el telespectador). Pero no he empezado este post para hablar de programación televisiva, esa es otra temática de la que, dicho sea de paso, tampoco sé demasiado.
La cuestión es que ilustrándome con los anuncios (por cierto, 15 minutos de programación y 20 de publicidad; lo sé, exagero, pero en algunas cadenas no me alejo demasiado de la realidad) pude comprobar como varios fabricantes utilizaban como elemento diferenciador y potenciador de su imagen de marca el hecho de no fabricar para otras marcas. Seguramente leyendo más allá, reflexioné un poco sobre ello:
“Es probable que con la situación económica mundial en que estamos sumergidos (nunca mejor dicho), la compra que de marcas de distribuidor (conocidas también como marcas blancas, aunque no es lo mismo) hace el consumidor final se haya disparado y, por ello, los fabricantes están comprobando cómo sus ventas en su propia marca están disminuyendo. Ello seguramente les ha impuls
ado a argumentar a sus clientes que, si quieres comprar Cola Cao, como has venido haciendo desde que tu ama te preparaba el desayuno antes de ir al cole, no puedes comprar marcas de distribuidor porque no son lo mismo, porque ese producto no lo ha fabricado Nutrexpa y, por tanto, el cacao que consumes es diferente y ese desayuno tambien te sabrá diferente. Diferenciación en crisis? Argumentación de calidad?...”
Me detuve a pensar en todo ello porque soy de los que les gusta saber lo que compran, quién lo fabrica, dónde… (aunque desgraciadamente no siempre es tan fácil). Y a ti, qué te parece este tipo de publicidad?
kilómetros, pero el sofocante calor me quitó las ganas, no me apetecía estar más pendiente de buscar sombra (y en la carretera hay más bien poca, jejeje) que de mantener el pedaleo. Conclusión, encendí la TV y me puse a ver el Tour (por cierto, excelente actuación de Mikel Astarloza, además de un merecido reconocimiento a la labor de todo el equipo Euskaltel Euskadi).Una vez que la etapa finalizó pude comprobar que lo único bueno que hay en la programación vespertina son los anuncios (que si no sé qué DJ lo deja con su pareja, pero les ven juntos, que si uno de los hijos de Paquirri dice no sé qué de su difunta madre, que si…; vamos todo noticias de lo más interesantes y programas llenos de entretenimiento para el telespectador). Pero no he empezado este post para hablar de programación televisiva, esa es otra temática de la que, dicho sea de paso, tampoco sé demasiado.
La cuestión es que ilustrándome con los anuncios (por cierto, 15 minutos de programación y 20 de publicidad; lo sé, exagero, pero en algunas cadenas no me alejo demasiado de la realidad) pude comprobar como varios fabricantes utilizaban como elemento diferenciador y potenciador de su imagen de marca el hecho de no fabricar para otras marcas. Seguramente leyendo más allá, reflexioné un poco sobre ello:
“Es probable que con la situación económica mundial en que estamos sumergidos (nunca mejor dicho), la compra que de marcas de distribuidor (conocidas también como marcas blancas, aunque no es lo mismo) hace el consumidor final se haya disparado y, por ello, los fabricantes están comprobando cómo sus ventas en su propia marca están disminuyendo. Ello seguramente les ha impuls
ado a argumentar a sus clientes que, si quieres comprar Cola Cao, como has venido haciendo desde que tu ama te preparaba el desayuno antes de ir al cole, no puedes comprar marcas de distribuidor porque no son lo mismo, porque ese producto no lo ha fabricado Nutrexpa y, por tanto, el cacao que consumes es diferente y ese desayuno tambien te sabrá diferente. Diferenciación en crisis? Argumentación de calidad?...”Me detuve a pensar en todo ello porque soy de los que les gusta saber lo que compran, quién lo fabrica, dónde… (aunque desgraciadamente no siempre es tan fácil). Y a ti, qué te parece este tipo de publicidad?
7 comentarios:
Creo que los Fabricantes tienen no solo el derecho sino la obligación de informar de que es lo que fabrican, y a mi me parece que hay mucha mentira con el rollo de las marcas blancas. Dicen, son lo mismo pero mas baratas, porque no gastan en publicidad. Esto es una mentira monumental, yo he probado distintos articulos de marca blanca y no aguantan la minima comparación con los originales, son muchisimo peores.
Estoy de acuerdo contigo en el hecho de que los fabricantes están obligados de informarnos sobre los componentes/ingredientes de lo que fabrican, pero no siempre informan del dónde o cómo ha sido fabricado (países donde la mano de obra es muy barata, por ejemplo; en ocasiones con subcontratas que emplean a niños/as...)
En cuanto al hecho de que las marcas blancas son peores, creo que cuando alguien adquiere una de estas marcas de distribuidor ya es consciente de lo que se está llevando a casa y probablemente la calidad no sea la principal motivación de compra ante estos productos como bien comentas, sino el precio o incluso, como dice algún conocido, el sabor diferente
Yo soy consumidor de marcas blancas desde que comenzó su distribución en las grandes superficies, por aquel entonces Eroski y Pryca, (actual Carrefur) pero principalmente Eroski, y me consta por clientes y amigos que trabajaban en la del Grupo Mondragón, que en aquellos tiempos, mediados de los 80, los principales fabricantes producían también para ellos con el mismo producto de marca, léase cava de Codorniú, mahonesa de Ybarra, bonito de Isabel, etc. Con el paso del tiempo esto ha cambiado. Ya hace mucho tiempo que Eroski se abastece de pequeños fabricantes, a los que por cierto aprieta pero no ahoga aunque por poco, pero sigue manteniendo unos estándares de calidad más que óptimos. Se trata de comprar de marca del distribuidor lo que realmente te gusta o lo que por la gran diferencia de precio te pueda compensar, pero lo que si es cierto es que si haces un calculo de lo que te ahorras al año quizás, y aunque no sea totalmente de tu gusto, lo comprarás. Otra campaña publicitaria que hacen actualmente los grandes fabricantes es amoldar los precios a los nuevos tiempos, y seguro que esto les ayuda a vender más.
Es cierto, Iñigo, en sus orígenes las marcas de disttibuidor eran producidas por grandes fabricantes al igual que sus propias marcas, pero etiquetadas con la imagen de aquella superficie donde iban a ser comercializados los productos en cuestión.
Sin embargo, como bien dices, actualmente recurren a pequeños fabricantes como parte de la propia evolución comerciales de estas cadenas: han mejorado la imagen comercial de su marca (aunque a mí, por ejemplo, me siga pareciendo muy mejorable...), realizan más acciones promocionales sobre ellas..., y para conseguir todo ello sin pérdida de margen se ha de recurrir a aquel productor a quien se pueda apretar más (plazos, formas de pago, stocks, devoluciones...).
En cuanto a los fabricantes que se van adaptando a los nuevos tiempos, creo que el caso de Central Lechera Asturiana es uno de los principales casos de éxito...
¿Por qué las grandes marcas de toda la vida informan en sus envases dónde y cómo (en más o menos grado) ha sido producido el artículo y en las blancas se limitan a poner el número de registro sanitario del fabricante y punto?
El hecho de que en los envases de marcas blancas sólo aparezca el RSI (Registro Sanitario) del fabricante quizás tenga que ver más como parte de la negociación que por imposición del propio distribuidor.
Me explico, no siempre para los fabricantes es interesante que se les asocie como productores de una marca de distribuidor por lo que negocian con éste el hecho de que sólo aparezca el RSI en vez de su nombre. Algo que la legislación permite, pero que para el cliente carece de una equivalencia directa como para conocer quién lo está fabricando; salvo que, claro está, nos dedicáramos a ir mirando fabricante a fabricante y establecer esta equivalencia (y creo que en la compra no nos sobra demasiado tiempo como para hacerlo :-(
El que marcas de prestigio no fabriquen para otras marcas o para marcas blancas es una forma de diferenciarse por la confianza que las primeras dan a sus consumidores.
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